La ciudad existe cuando es usada.
Más allá de su forma o su estructura, el espacio urbano se define por la presencia y la convivencia de quienes lo ocupan.
En esta serie, la arquitectura deja de imponerse y se convierte en escenario. Plazas, pasajes y terrazas aparecen como lugares de encuentro, pausa y relación, donde el tiempo cotidiano se despliega sin acontecimiento.
Ciudad habitada observa la ciudad en su uso diario: un espacio compartido, negociado y vivido, donde la vida urbana se construye a través de la presencia.